Kevin Mancojo

Diario de a bordo

Las buenas acciones del día

Deja un comentario

Llevo varias semanas haciendo algo que, aunque lo he llegado a hacer con anterioridad, ahora lo hago de una manera consciente: las buenas acciones del día.

Sinceramente no son muchas las que llevo: tirar una caja de cartón de helados a la basura, recoger la zapatilla de un niño, esperar a que la madre de una amiga la recogiera cuando ni siquiera había quedado con ella, devolverle una banqueta a una feriante, detener el globo que se iba volando de una niña.

Son acciones tan simples que al principio ni me daba cuenta, las había hecho en muchas ocasiones, siempre me ha gustado ayudar, pero ahora que he tomado conciencia de ello lo veo de una manera distinta. Siguen manteniendo esa simpleza, pero cuando las hago me siento diferente, me siento más completo, me enorgullezco de mí mismo de tener esa humanidad que muchos han perdido.

Y lo más importante es que tras cada buena acción, viene una sonrisa. Una sonrisa leve que apenas me percato de ella, pero que está llena de felicidad. Surge justo en el momento en que la otra persona te mira a los ojos, en ese momento ya te ha dicho gracias sin haber abierto la boca y tú te sientes orgulloso de ello.

Lo curioso de esto es que creo que cuantas más acciones se hagan a lo largo del tiempo, más a menudo surgirán. Supongo que se debe a que al principio se ven de manera ocasional, pero más tarde cualquier cosa se convertirá en la buena acción del día: ayudar a alguna señora mayor a llevar las bolsas de la compra, ceder el asiento (en cualquier lugar) a la persona que sea incluso a gente de tu misma edad que estén agotados, permitir que otras personas entren antes que tú a algún sitio o mantener la puerta abierta a otros. Así muchísimas más que, a pesar de sonar a las más comunes, son buenas acciones que hacen a cualquiera mucho mejor persona.

Conozco gente que las ha hecho y la sensación es la misma. Es como ceder una parte de ti al resto del mundo sin querer nada a cambio, la propia acción ya se cobra su deuda al hacer aparecer esa sonrisa estúpida y orgullosa.

Recomiendo a cualquiera hacer algo bueno una vez al día o como mínimo dos o tres veces a la semana. Merecerá la pena sentir ese subidón de autoestima. Yo seguiré tratando de hacer todas las que me surjan para sentirme mejor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s