Kevin Mancojo

Diario de a bordo


Deja un comentario

Viaje a Madrid

¡Ya está! ¡La sorpresa que os tenía preparada! No quise decir nada al respecto para no crear expectativas de ningún tipo y para que lo disfrutarais sin más.

Lo del viaje hace unas semanas se supone que lo sabéis, pues me fui a Madrid. Yo adoro la capital, he ido muchas veces y cada vez me gusta más. Pero en esta ocasión no fui ni como niño, ni como alumno, ni con amigos, ni solo. Fui con el curso de 4º de la ESO de mi antiguo instituto.

Disfruté un montón porque podía estar con los profesores, con los chavales o incluso alejarme un poquito del grupo para hacer vídeos. Sí, lo habéis leído bien, vídeos. No os debería sorprender tanto, desde que he empezado con Youtube me llevo la cámara hasta al baño, por si me viniera la inspiración y pudiera grabar cosas. Es broma, no es para tanto, o sí…

Me fui a comprar todo lo necesario justo el fin de semana anterior (cámara, trípode, palo para la Gopro, tarjeta de memoria, etc.) con la intención de poder hacer un vídeo sobre el viaje y eso he hecho. Me he tirado una semana más o menos editando y creo que ha valido la pena, a la gente le ha gustado así que no voy a andarme con rodeos y os lo voy a dejar. Espero que lo disfrutéis.


6 comentarios

Se acabó

Lo siento, sé que ayer no publiqué nada, pero es que con lo del vídeo y tal no hay quién escriba nada.

Hoy lunes tuve de nuevo la tutoría con mis críos de 1ºG y les quería enseñar en primicia el vídeo que todavía no está acabado. Me apetecía comentar un poco lo que les gustaba de todo lo que aparecía, si el contenido les agradaba, si la forma de montarlo estaba bien o si podía hacer otra cosa. Y lo más importante, pensar entre todos un final ya que yo no sé cómo hacerlo todavía con exactitud.

El problema de esto es que no llegamos a este punto; les enseñé el vídeo, sí, y también les contesté algunas preguntas, pero es que poco a poco empezaron a hacer lo que ellos querían y empecé a notar como si lo que a mí me llevó tantos días en hacer, no se apreciaba. Sé que sí, porque aunque no lo demostraran como una persona normal y corriente, mostraron cierto interés al preguntar muy a menudo cosas del vídeo durante el tiempo que duraba.

Pero esa falta de respeto que fueron demostrando según pasaban los minutos me molestó. Yo no suelo exigirles silencio, me mantengo callado para que ellos mismos se den cuenta que se tienen que callar. Pues en esta ocasión estuve sin decir una palabra unos 10 minutos más o menos.

Todo esto me resulta un poco triste porque lo estoy haciendo por ellos. Fui pensando muchas cosas para hacer y muy pocas dieron resultado. Incluso cuando hago la clase más divertida, como la de hoy, se comportan como si pasaran del mundo. Y lo peor es que no se respetan ni a sí mismos… por lo tanto, a mí no me van a respetar mucho más así que ya me cansé y les dije que se terminó.

Acabé diciéndoles que solo volvería si ellos de verdad me querían allí, si de verdad querían hacer algo y solo si se les ocurría alguna idea a ellos para que pudiéramos pasar la clase.

A veces es difícil intentar ayudar a alguien que no quiere ser ayudado.

Yo he aprendido mucho con estos críos, les doy las gracias por ello y a los profesores por darme la oportunidad. No me arrepiento de todo esto aunque haya acabado así, bueno… en realidad todo dependerá de si ellos tienen claro lo que quieren o no.